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PUEBLOS

 Santa Coloma de Queralt
Fachada de entrada al castillo, torre del castillo y capilla del castillo

Sus orígenes se remontan al siglo X cuando se comienza a reconquistar la región, bajo la protección del Castillo de Queralt, que aparece documentado en 976. La primitiva iglesia de este castillo es el origen de Santa Coloma.

Portal de Cervera

De la época medieval, se conservan parte de la muralla y las puertas de Cervera y del Martí.

Vista de la plaza y los portales de la plaza, aguantando miles de años de historia

La plaza Mayor de Santa Coloma de Queralt, de forma irregular, se llamó en tiempos medievales la plaza de las Eras, porque es donde se trillaban la cebada y el trigo, principal cultivo de la Baixa Segarra. Posteriormente, se celebrarían los mercados agrícolas y ganaderos de la comarca, denominados Feria de Santa Tecla, hasta que en el siglo XIII aparecieron los templarios y convirtieron la plaza en el corazón de la villa condal, denominándola plaza Mayor. Desde entonces, ha sido la más concurrida de toda la comarca. Sus pórticos, los edificios de diferentes estilos, las barandillas de hierro forjado de los balcones y, como no, en esta plaza tiene su sede el ayuntamiento o casa de la villa.

Campanario grande, campanario pequeño y ventanales de la iglesia

Arcada de entrada a la iglesia y columnas de la entrada de la iglesia

La iglesia parroquial (siglo XIV) de estilo gótico se comenzó a construir en 1331 y se finalizó en el año 1587. En el interior hay un retablo de alabastro, del año 1386 realizado por el escultor Jordi de Déu.

Campanario cuadrado del siglo XVII y campanil

Apuntes y memoria

Fachada de la ermita de Bell-lloc y cruz de la ermita

A las afueras de la villa se encuentra la iglesia de Santa María de Bell-lloc. Construida durante la primera mitad del siglo XIII, es de transición del románico al gótico y tiene su origen en una pequeña comunidad o agrupación laica de hombres y mujeres que previamente habían hecho la entrega de bienes a la iglesia a cambio de acogimiento y manutención. Vestían hábito y estaban bajo la tutela de un mayoral nombrado por el rector de Santa Coloma. Durante un tiempo funcionó como monasterio (entre 1270 y 1321). Aún se conservan una cruz y unos sepulcros góticos. Desde 1944 está declarada Monumento Histórico Artístico.

Entre el siglo XIII y el año 1492, coincidiendo con una etapa de crecimiento, la villa tuvo una importante comunidad judía. Aún se conserva la estructura de las estrechas calles del antiguo barrio, la mayoría de las casas se han reformado, pero todavía hay algunas que conservan la antigua arquitectura.

Era una comunidad que estaba muy documentada, pues se conservan la mayoría de manuales notariales desde finales del siglo XIII hasta el momento de la expulsión.

Las primeras referencias documentales sobre la comunidad judía colomina son del año 1272, pero los historiadores afirman que su presencia era anterior. El núcleo de más densidad de población hebrea se encontraba en el barrio judío, pero con el tiempo las familias judías se instalaron entre la población cristiana, principalmente en la parte baja de la calle Mayor, en la plaza de la Iglesia, en la antigua plaza del Olmo y en la calle de los Mercaderes.

Muchos de ellos tenían lazos familiares y comerciales con la Aljama de Cervera, pero estaban bajo la jurisdicción de los Hombres de Queralt. A principios del siglo XIV la comunidad estaba formada por unas 30 familias. Pasada la epidemia de la peste que en estos lugares causó grandes estragos, muriendo mucha gente, se les dio facilidades para recuperar el descenso demográfico, y llegaron a superar las 50 familias.

La comunidad tenía instituciones locales propias, se sabe que tenían carnicería, unos baños, una sinagoga, un hospital, un cementerio propio fuera de las murallas, y asociaciones benéficas. Disfrutaban de cierta protección por parte de los Señores de la Villa y tenían privilegios. Destacaban por las brillantes habilidades mercantiles, sobre todo en el comercio del azafrán, que se realizaba en las cinco mesas de la plaza de la Iglesia. Santa Coloma de Queralt se distinguía en aquella época (siglo XIII), por la producción y comercialización de este producto, y eran los judíos quienes capitaneaban el mercado semanal que se celebraba todos los lunes (aún se sigue celebrando y tiene mucho renombre). Fijaban la pauta-escaldo del precio del azafrán a regir en todo el país. Se exportaba a toda la mediterránea hasta Antioquía y Asia Menor a través del puerto de Barcelona.

Una calle del Call Judío y plaza del Olmo, donde la comunidad judía desplegaba el comercio del azafrán

También tenían oficios artesanales y eran famosos en el ejercicio de la medicina y la cirugía (hay 17 médicos documentados). Algunos judíos llegaron a ser recaudadores de impuestos y alcaldes. La convivencia con los cristianos era totalmente armoniosa y pacífica, pero en 1391 tuvo lugar un disturbio antijudío en el barrio colomí, como en el resto de toda la península.

En 1479 murió el rey Juan II, gran protector de los judíos y el 31 de marzo de 1492 los Reyes Católicos firmaron el decreto de expulsión de todos los judíos no conversos. Muchas familias se convirtieron al cristianismo, muchas se perdieron y otras emigraron, la última noticia de los judíos colomines en la villa es del 23 de julio de 1492.

Otra etapa de expansión urbanística de la villa fue durante el siglo XVIII, en el cual se edificaron varios arrabales. El crecimiento demográfico de la villa tiene dos puntos clave, el de los años treinta del siglo XX y principios del XXI hasta la actualidad. El motivo del primer crecimiento demográfico hay que situarlo en la industria textil, con fábricas de hilados y tejidos de algodón y lana, una de ellas, Ferrer y Cía, llegó a tener más de 300 trabajadores. En 1926 era el tercer centro textil del Camp de Tarragona, solo superado por Valls y Reus.

Desde principios de la década de 2010, el azafrán se vuelve a cultivar, entre otros lugares, en la zona de la Baixa Segarra, un grupo de agricultores lo cultivan en producción ecológica, obteniendo un producto de primera calidad, que Santa Coloma de Queralt vuelve a impulsar con la edición de la feria «Som Terra de Safrà». Puede decirse que es el oro del siglo XXI, pues su precio ronda como mínimo unos 5.000 €/kg.

Las empresas del sector del hormigón, antes de la crisis que actualmente estamos sufriendo (2008-2016), tuvieron sus años de gloria y fueron un gran eslabón en el crecimiento y recuperación de la villa.

Como siempre, Santa Coloma de Queralt, a pesar de la crisis que estamos sufriendo, continúa y continuará siendo una villa próspera. Ha visto pasar muchas épocas de bonanza y otras de crisis, pero siempre ha salido de todas las vicisitudes triunfante y victoriosa, como debe ser, como digna capital de la Baixa Segarra: fuerte, noble, resistente y victoriosa.

Galería

Como siempre, Santa Coloma de Queralt, a pesar de la crisis que estamos sufriendo, continúa y continuará siendo una villa próspera.

Recuerda...

• Sus orígenes se remontan al siglo X cuando se comienza a reconquistar la región.
• La plaza Mayor fue el corazón de la villa condal desde el siglo XIII.
• La comunidad judía destacó en el comercio del azafrán y la convivencia fue pacífica hasta 1391.

Rutas

Castillos, Medieval, Cister, Templarios y vaguadas del río Corb

Altitud: 674 m
Rutas: Castillos, Medieval, Cister, Templarios y vaguadas del río Corb