SANTA PERPETUA DE GAIA
Altitud: 578 m
Rutas: Castillos del Gaià, Cister y Medieval
Iglesia y torre de vigilancia
Las piedras son testimonio de la dureza de las vidas que les tocó vivir a los habitantes de este bello y hostil paraje. Santa Perpetua de Gaia se alza dentro de un paisaje abrupto, vigilando el río que se abre en medio de estrechos acantilados. Lugar de belleza salvaje, dentro de la zona boscosa conocida por la Teia.
Con este nombre antiguamente se referían despectivamente a los habitantes de estos lugares, por vivir aislados rodeados de bosques y con unas condiciones de extrema pobreza.
Uno de los medios de vida de estas gentes eran las carboneras, que existían en sus bosques. Entre este enigmático paisaje que envuelve el pueblo, destaca la esbelta silueta de la torre del castillo construido en el año 976. El interior de la misma es triangular, siendo la única en todo el país. Cerca de la torre se alza la iglesia, de estilo neoclásico, de grandes dimensiones, con el campanario de planta octogonal. Las casas del pueblo se van encaramando hacia la cima de la montaña. A lo largo del río antiguamente había muchos molinos, estos fueron arrasados por la riada caída en el año 1874, y ya no se volvieron a construir nuevos. Prácticamente casi todas las casas tenían su horno para cocer el pan, y «fuego de rollo», para cocinar y calentarse. Es un sistema de fuego de los más antiguos, estaba situado en el suelo en medio del habitáculo, todo el techo era una chimenea que al subir se iba estrechando. En la habitación no había ninguna ventana, y la atravesaba una viga que se utilizaba para colgar las ollas con la comida. Alrededor del fuego había unos bancos que tenían la mesa incorporada, y que se bajaban para comer.
El pueblo quedó abandonado entre finales de los años 50 y principios de los 60.
La carretera de acceso no se construyó hasta finales de los años 50, y el pueblo no contó con agua corriente hasta finales del año 2002, ni con electricidad, que llegó hacia 2003.
Miras el pueblo y observas que su fisonomía no ha cambiado mucho desde la época medieval, actualmente ha vuelto a recobrar la vida, sus casas se han restaurado, convirtiéndolo en un lugar de veraneo excepcional y de gran belleza.
Miras el pueblo y observas que su fisonomía no ha cambiado mucho desde la época medieval, actualmente ha vuelto a recobrar la vida, sus casas se han restaurado, convirtiéndolo en un lugar de veraneo excepcional y de gran belleza.
• Santa Perpetua de Gaia se alza dentro de un paisaje abrupto, vigilando el río que se abre en medio de estrechos acantilados.
• El interior de la torre del castillo es triangular, siendo la única en todo el país.
• El pueblo quedó abandonado entre finales de los años 50 y principios de los 60.
Castillos del Gaià, Cister y Medieval
Altitud: 578 m
Rutas: Castillos del Gaià, Cister y Medieval
